Actualmente distintos
sectores sociales, luchan y se enfrentan con el estado colombiano exigiendo
respeto por sus territorios y toda la diversidad cultural que se desenvuelve en
ellos, además de la devolución de muchos otros que a través de la historia les
han sido arrebatados de una forma violenta, bajo engaños o una falsa esperanza
de progreso, generando así más desplazamiento y pobreza en nuestro país;
despojo que hoy continua como veremos más adelante…
La
base del problema agrario en Colombia es la concentración de la tierra en pocas
manos; actualmente el 77% de la tierra está en manos del 13% de propietarios,
pero el 3,6% de éstos tiene el 30% de la tierra, mientras el 80% de los pequeños campesinos tienen entre
1 y 5 hectáreas y un solo terrateniente llega a poseer más de 1000 hectáreas.
Los
terratenientes que son los grandes acaparadores de tierra, le dan un mal uso a
esta, ya que tierras con vocación agrícola son destinadas a la siembra de
monocultivos como la palma africana y en algunos casos simplemente no la usan o
la llenan de ganado. (ganadería extensiva; que hoy suman 39,2 millones de
hectáreas para esta actividad, de las cuales solo 21 millones son aptas para
ella. En contraste, de las 21,5 millones de hectáreas de tierra con capacidad
agrícola, solo se usan 4,9 millones. No obstante, una hectárea de agricultura
genera 12,5 más valor que una de ganadería).
¿… y por qué esto es malo?
la concentración de la tierra
lleva a que la economía de las familias campesinas sea vea más limitada,
debido a que cada vez hay menos tierra
para trabajar, dicha situación es
preocupante y alarmante, muchas familias en esta posición se ven obligadas a
desplazarse a la ciudad, donde en su mayoría tienen que emplearse en oficios
mal remunerados, en otras ocasiones lo que es peor no pueden encontrar empleo y
si se quedan en el campo se someten al trabajo que el terrateniente les quiera
dar y lo que él les quiera pagar.
El
otro aspecto importante es que no solo
afecta el campo, afecta en general a todo un país; imaginarse un país que no
sea capaz de producir los alimentos necesarios para sus propios habitantes, es
un panorama poco alentador. Si analizamos este aspecto desde un punto de vista
político estamos perdiendo nuestra soberanía y no solo la alimentaria, por
ejemplo el 41% de los colombianos se encuentra en una situación de inseguridad
alimentaria, o sea carencia (falta) del acceso físico, económico y social a
alimentos; además estamos importando Productos que podrían estar produciendo
nuestros campesinos si no se les estuviera arrebatando la tierra; aunque a
pesar de la falta de acceso a esta, el 70% de los alimentos que se producen en
el país vienen de los pequeños campesinos.
Pues
bien la pregunta que debemos hacernos es: si Colombia es una nación con buenas
tierras para la agricultura, con su gran diversidad de climas y sobre todo con
la población campesina, ¿Por qué
disminuimos cada vez más la producción de alimentos?, ¿hacia dónde nos llevan
las políticas del actual gobierno? ¿Por
qué se impulsa el sector minero y no el agro?...
Un problema de mucho tiempo atrás….
Como
mencionábamos anteriormente en la actualidad son muchos los levantamientos de
indígenas campesinos exigiendo sus tierras, pero no es solo un problema de
actualidad, para entender un poco de donde viene el problema tenemos que
devolvernos a tiempos de la colonia. Como sabemos fuimos colonia de los
españoles, y también hablamos mucho de la independencia. Los próceres que eran
criollos, hijos de españoles nacidos en
América, ya que no contaban con recursos para financiar la instrumentación
militar que requería conseguir la independencia, buscaron ayuda económica de
Inglaterra, ayuda que por supuesto no sería gratis; como sabemos se logro la
“independencia”, o más bien el cambio de
dueño por decirlo de alguna manera, ya que Inglaterra continuo con el saqueo,
estableciendo condiciones económicas, inundando el país de sus mercancías, impidiendo
el desarrollo nacional. En resumen los españoles llegaron y se adueñaron de las
tierras, con la independencia no se repartieron entre los indígenas y esclavos,
solo se les cambio el dueño, hoy la gran potencia es EEUU pero como vemos las
tierras aun no se han repartido y las condiciones del pueblo son cada día peor.
¿Cómo
podemos aportar desde la universidad a la solución del conflicto?
La Universidad poco ha hecho en lo concreto para
cambiar está realidad; excepto por estudios académicos que sustentan una
realidad que la viven millones y uno que otro proyecto con los campesinos. Pero
la realidad es que el grueso de las investigaciones y proyectos productivos
están enfocados en los monocultivos (caña, palma, café). Los monocultivos
claramente se relacionan con despojo de tierras, desplazamiento de campesinos
(incluyendo afrodescendientes e indígenas), precarias condiciones laborales y
acaparamiento de la tierra; investigaciones sobre la minería -locomotora en
este gobierno- que tiene similares consecuencias. Sobre la minería es
ilustrativo el hecho de que 5,8 millones de hectáreas (más de lo que hay
sembrado en comida) han sido otorgados dentro de los 9.000 títulos mineros
vigentes y hay 20.000 nuevas solicitudes. En general la investigación no está
dirigida para darle solución al problema agrario.
Como estudiantes que nos formamos en
distintas disciplinas debemos apropiarnos de la realidad decadente de nuestro
país y transformarnos en sujetos que en los hechos trabajen por cambiar la
realidad del país hacía una sociedad más justa. Es un deber de la universidad
acercarse a la realidad del pueblo para junto con éste avanzar a un cambio, pero
no es acercarse al pueblo como si éste fuera un extraño a la realidad
universitaria, sino acercarse como que éste es la razón de su existencia.
Necesitamos que la universidad abra las puertas a campesinos, indígenas,
negros, obreros, amas de casa, a todo el pueblo trabajador. La educación que
necesitamos es una educación nacional científica y al servicio del pueblo.
Dudas y comentarios: menteabiertaun@gmail.com
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